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La comunidad, no los torneos, es el verdadero motor de los esports, afirma el ex-CEO de Fnatic

Wouter Sleijffers, CEO de Fnatic de 2015 a 2019, cree que el futuro de los esports depende de vínculos auténticos con la comunidad, no solo de trofeos.

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Wouter Sleijffers, ex-CEO de Fnatic, cree que las organizaciones de esports se equivocan al obsesionarse con las victorias en torneos. En un artículo reciente de Esports Insider, sostuvo que el énfasis de la industria en la fanfarronería y el brillo generalista no lleva a ninguna parte, y que la verdadera longevidad nace de cuidar la comunidad.

Sleijffers, que dirigió Fnatic entre 2015 y 2019 durante algunos de sus años más emblemáticos, ha visto de primera mano cómo las conexiones auténticas con los aficionados pueden impulsar las ventas de productos, la fidelidad de la audiencia y el interés de los patrocinadores, mucho más que ganar un solo campeonato.

La atracción de ganar frente al poder de la comunidad

Los torneos generan entusiasmo, pero es fugaz. Sleijffers señala que los equipos suelen tratar la comunidad como una cuestión secundaria e invierten recursos en contratos de jugadores y contenido llamativo en lugar de construir relaciones duraderas. El resultado es un ciclo de auge y caída: la audiencia se dispara durante los eventos, pero no se traduce en ingresos estables.

Juegos como los esports de LoL demuestran que las narrativas y las personalidades de los jugadores, cultivadas durante años, mantienen al público interesado entre torneos. La propia Fnatic construyó una marca global en parte gracias a su comunidad apasionada, no solo a su habilidad en la Grieta. Las organizaciones que dan prioridad a la comunidad suelen registrar más ventas de productos, audiencias más constantes y una mayor retención de patrocinadores.

Por qué los esports necesitan conexiones auténticas

La economía de los esports sigue siendo precaria. Muchas organizaciones tienen dificultades para obtener beneficios pese a contar con equipos ganadores. Sleijffers propone un cambio de mentalidad: dejar de ver a los aficionados como clientes y tratarlos como miembros de una comunidad. Esto significa más eventos de base, comunicación transparente e interacción genuina en vez de marketing vertical.

Los datos de otras industrias deportivas muestran que el apego emocional, y no solo el porcentaje de victorias, impulsa la venta de entradas y los modelos de suscripción. Los esports pueden aprender de clubes deportivos tradicionales que han prosperado durante décadas gracias a aficiones locales, incluso en temporadas perdedoras.

Mientras tanto, grandes eventos como la Esports World Cup siguen recibiendo críticas por sus prioridades, lo que plantea si los premios enormes sirven realmente a la comunidad o solo atraen atención a corto plazo.

Conclusión de GamerHeadlines

La advertencia de Sleijffers llega en un momento crítico. Los esports están en una encrucijada, con algunas ligas en contracción y la audiencia estancada. Quizá sobrevivan las organizaciones que no inviertan en la próxima superestrella, sino en el trabajo lento y poco glamuroso de construir una comunidad fiel. Para una industria deslumbrada a menudo por las cifras, la verdadera medida del éxito podría ser algo más difícil de cuantificar: el sentimiento de pertenencia.

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