Nvidia da su primer paso de regreso al diseño de núcleos de CPU propios tras casi una década, según reveló el anuncio original. El nuevo chip Vera, basado en el núcleo Olympus, se dirige directamente al mercado de centros de datos, pero su influencia podría llegar mucho más allá de los racks de servidores.
Los últimos núcleos de CPU propios de Nvidia aparecieron en los proyectos Denver y Carmel para sus chips móviles Tegra, cuando Tegra impulsaba dispositivos como la consola portátil Shield. Desde entonces, la compañía se ha apoyado mucho en la innovación de GPU para los videojuegos, pero este esfuerzo dedicado a las CPU sugiere una estrategia más amplia.
Núcleo Olympus: un diseño centrado en los datos
El núcleo Olympus de Vera es el primer núcleo de CPU propio de Nvidia diseñado específicamente para centros de datos. Los detalles siguen siendo escasos, pero el movimiento indica un deseo de optimizar el procesamiento de datos a nivel de silicio, algo que los chips para servidores basados en ARM llevan años persiguiendo. Para los jugadores, el efecto inmediato puede parecer lejano, pero los mismos avances arquitectónicos podrían acabar refinando los procesos gráficos de las GPU de próxima generación.
Posibles mejoras para los videojuegos
Servicios de juego en la nube como GeForce Now funcionan con hardware de centros de datos, por lo que una CPU más eficiente podría reducir la latencia y mejorar la densidad de instancias. Las arquitecturas de GPU de Nvidia también comparten filosofías de diseño entre las líneas profesionales y de consumo, lo que significa que la experiencia con núcleos propios podría influir en futuras tarjetas RTX. En el ámbito móvil, la innovación en chips ya ha redefinido lo que pueden hacer los dispositivos de gama media, como se vio cuando Qualcomm lanzó su primer chip 5G de gama media. De forma similar, los fabricantes de consolas siguen poniendo a prueba nuevos límites del hardware, y los primeros diseños conceptuales de la próxima Xbox Two apuntan a cambios radicales de formato.
Conclusión de GamerHeadlines
El chip Vera de Nvidia es una apuesta por los centros de datos, pero el regreso a los núcleos de CPU propios después de diez años tiene peso para todas sus líneas de hardware. Podría dar lugar a servidores de juego en la nube más inteligentes, y cada mejora de eficiencia en el lado de los servidores tiende a trasladarse con el tiempo al hardware de consumo para videojuegos.




