La página de Steam de Dead or Alive 6 Last Round se está tiñendo de rojo, pues el juego de lucha acumuló una valoración de «Mayormente negativas» apenas unos días después de su lanzamiento. Como se detalla en el informe original, la reacción se debe a una mezcla de deficiencias técnicas y un enfoque polémico del contenido descargable que ha llevado a muchos veteranos de la serie a expresar su malestar.
El relanzamiento gratuito se presentó como un paquete definitivo que reunía el juego de lucha de 2019 y sus extras posteriores al lanzamiento en un único cliente. Sin embargo, los jugadores se encuentran con una lista de errores que supuestamente se habían corregido en la versión original, además de un conjunto de funciones muy limitado que omite modos y mejoras de calidad de vida que la comunidad daba por sentados desde que Dead or Alive 6 salió por primera vez.
Por qué se dispararon las opiniones negativas
El volumen de reseñas negativas aumentó pocas horas después de que Last Round se publicara, lo que empujó al juego por debajo del umbral que activa la etiqueta «Mayormente negativas». No es la primera vez que el mercado de Valve sirve para emitir un veredicto contundente; las campañas de bombardeo de reseñas en Steam se han convertido en una vía habitual para que las comunidades manifiesten su decepción, aunque el daño a la visibilidad de un juego puede ser duradero.
Varias reseñas señalan cierres recurrentes durante las partidas en línea —algo que la escena competitiva no puede permitirse— y la ausencia de opciones básicas como la reasignación completa de los controles. Otras mencionan que la mecánica característica de la «Break Gauge» resulta inconsistente, como si el netcode rollback introducido mediante parches nunca se hubiera trasladado por completo a esta edición. No son quejas nuevas, lo que hace que la regresión sea todavía más frustrante para quienes apoyaron el lanzamiento original.
El requisito de los DLC que encendió la mecha
La crítica más fuerte, sin embargo, se dirige a la forma en que Koei Tecmo ha gestionado el contenido cosmético y de personajes. Aunque se esperaba que Last Round incluyera los DLC anteriores, varios compradores descubrieron que ciertos atuendos y peinados que ya poseían en Dead or Alive 6 están bloqueados tras un nuevo muro de pago. En la práctica, se pide a los jugadores que vuelvan a comprar objetos que ya estaban en su inventario de Steam, una decisión que ha provocado comparaciones con las tácticas de monetización depredadoras vistas en otros juegos de lucha.
Los foros de Steam y los hilos de la comunidad están llenos de usuarios que comparten recibos de 2019 y 2020, mostrando los paquetes de DLC que adquirieron y los objetos correspondientes que ahora están bloqueados en Last Round. La falta de una vía clara de actualización —o siquiera de un comunicado del editor que aborde el problema— ha hecho que el sentimiento pase de la confusión a la confrontación.
La ausencia de funciones hace que una edición definitiva parezca incompleta
Además del drama de los DLC, Last Round se lanzó sin varias funciones presentes en la Deluxe Edition y en actualizaciones posteriores del juego original. Al parecer, faltan partidas de sala con modo espectador, un cine de repeticiones e incluso el modo foto. En un título presentado como la versión definitiva de Dead or Alive 6, los recortes son difíciles de pasar por alto, sobre todo cuando la página de la tienda no menciona su eliminación.
El modelo gratuito permite que cualquiera descargue el juego y pruebe el plantel básico, pero el paquete recortado no ha convencido a los recién llegados curiosos. El centro de la comunidad de Steam muestra que una parte considerable de los usuarios con opiniones negativas tiene menos de una hora de juego, lo que sugiere que las primeras impresiones están impulsando reembolsos en vez de microtransacciones.
Conclusión de GamerHeadlines
Dead or Alive 6 Last Round se ha convertido en una advertencia sobre los relanzamientos que no respetan a sus clientes actuales. Al publicarlo con errores antiguos, eliminar funciones esenciales y exigir discretamente a los jugadores que vuelvan a comprar DLC que ya poseen, Koei Tecmo ha socavado la confianza que debería representar la etiqueta «Last Round». Aunque eventos de Steam como la exposición digital ENDIX demuestran lo vibrante que puede ser la plataforma, una reedición mal ejecutada recuerda que los juegos antiguos necesitan algo más que una nueva capa de pintura para obtener reseñas positivas.




